Petitorio Único Universitario

Petitorio Único Universitario

Preámbulo

La disputa por la Educación no es coyuntural; se remonta hace aproximadamente cien años atrás (1918), cuando los estudiantes de la Universidad de Córdoba no se limitaron meramente en hacer una crítica a la institución universitaria, sino que, además de obtener victorias concretas en este campo (autonomía, cogobierno, libertad de cátedra, etc.), lograron acrecentar la conciencia de la población, a través del cuestionamiento de la estructura social (bajo un gran sopor colonial y clerical en ese periodo histórico).

012La influencia de este hito se manifestó en toda América Latina, primero en Argentina
, luego en Chile y Cuba, logrando extenderse por casi todo el sur del continente. Particularmente en Chile, se desencadenaron una serie de manifestaciones (1920, 1946, 1952 y 1956 en Concepción) que desembocaron en la Reforma Universitaria en los años 1967-1973, la que permitió en nuestra Universidad la participación triestamental en las elecciones de autoridades y el cogobierno de la institución por estos mismos estamentos, los que a su vez dieron cabida a que la Universidad pusiera a disposición y servicio de la comunidad  su conocimiento.

La dictadura a través de la violencia y la legalidad (como la Ley General de Universidades) logró derrocar todo lo que se había trabajado e instauró un nuevo modelo económico, político y social: el Neoliberalismo. Nuestro sistema educacional es un reflejo de este modelo, que permite la generación de capital descontrolado por parte de los privados, en base a la precarización del sistema público.

El Neoliberalismo, se manifiesta en la educación con problemas como: el lucro, el financiamiento de la demanda y no de la oferta (lógica de los vouchers), autoritarismo y concentración de poder en las diversas casas de estudio; deuda de las y los estudiantes y sus familias a través del crédito y el autofinanciamiento de las instituciones (lo que desemboca en la búsqueda de capital privado para financiarlas, vulnerando la autonomía educativa).

La problemática local actual, es la consecuencia directa de un modelo capitalista, con particularidades que se pueden evidenciar dentro de la Universidad de Concepción en aspectos como: espacios democráticos a conveniencia con mínima participación de académicos y nula de funcionarios y estudiantes, altos aranceles, progresivo incremento de la matrícula (sin resguardo de infraestructura y docencia), precarización laboral, así como una deuda millonaria adquirida por estas mismas lógicas. El autofinanciamiento de la universidad genera también que las facultades presten servicios a empresas y grupos económicos como forestales, pesqueras, compañías farmacéuticas, entre otros, las cuales tienen un gran peso a la hora de construir conocimiento, investigación y utilizar recursos de extensión.

Para nadie es sorpresa que, luego del llamado a paro indefinido realizado por la CONFECH, miles de estudiantes a nivel nacional se hayan volcado a sus asambleas en pos de organizarse frente a la necesidad de frenar una reforma que no trastoca los pilares fundamentales de la educación de mercado. A raíz de esto, las discusiones nacionales se fueron correlacionando con las condiciones en las cuales estudiamos, y un profundo cuestionamiento al actual funcionamiento de la educación superior en nuestra sede, desembocando en la generación de más de una treintena de petitorios de carreras y facultades pertenecientes a la Universidad.

La Universidad de Concepción hace años arrastra una serie de problemas que se enmarcan dentro del bienestar estudiantil y la docencia, lo que ha precarizado a las distintas disciplinas que imparte. A pesar de que esto se ha visibilizado en la mayor parte de los espacios correspondientes, inclusive durante años, no ha habido una respuesta que se concrete. Por ello nos vemos en la necesidad de presentar este petitorio que incluye demandas históricas y nuevas, que contribuyan al mejoramiento de la vida universitaria y del desarrollo académico, así como también, una construcción del conocimiento con sentido social que nos permita servir a nuestras comunidades.

Este petitorio está construido desde la sistematización de los distintos petitorios de carreras y facultades. Muchas de las demandas que se llevan de manera particular verán limitada su resolución en respuestas que conocemos, como por ejemplo, no es un asunto que se pueda resolver como Facultad ni con las atribuciones que posee Decano, por ello, como universo de estudiantes nos vemos en la obligación de disputar los niveles de participación en la toma de decisiones y la propia forma de organización corporativa.

Se han agrupado estas demandas en torno a tres ejes:

Por una parte, en el eje de Financiamiento, se desglosan en forma general elementos de infraestructura y equipamiento; mejoras en el bienestar estudiantil (servicios básicos); y por sobre todo, una de las demandas más sentidas y que se ha planteado reiteradas veces con anterioridad: Transparencia de los recursos que se administran en la Universidad.

Por otro lado, en el eje de Democracia se plasman nuestras demandas en términos concretos acerca de este elemento, desglosado en: democracia triestamental (espacios de participación); orientación del conocimiento.

En el eje de Educación No Sexista se plasman nuestros requerimientos como estudiantes para que la Comunidad Universitaria se desenvuelva sin sesgos sexistas ni violencia de género.

Finalmente, hacemos patente un último grupo de demandas sobre el Ingreso de Fuerzas Especiales al Campus con todos los perjuicios que conlleva para toda la comunidad universitaria.

I.   Financiamiento y Transparencia

 

  1. Financiamiento

Las irregularidades y problemáticas que presenta la Universidad de Concepción, se deben en gran medida al desconocimiento que tiene la Comunidad Educativa de los ingresos y egresos reales que tiene la Universidad, ya sea por aranceles, investigaciones, aportes basales, entre otros; además de las relaciones financieras y contractuales que se mantienen con entidades y empresas a través de la Corporación Universidad de Concepción. Esto sumado a la deuda que mantiene la Corporación, la cual ha aumentado progresivamente durante los últimos 18 años, alcanzando una cifra superior a 200 mil millones de pesos, con lo cual las autoridades de la Universidad justifican el incremento de los aranceles y la baja reinversión de sus recursos en materia educativa, lo que ha significado el congelamiento de gastos que repercute en la falta de infraestructura y equipamiento, malas condiciones laborales para trabajadores/as, bajo incremento de remuneraciones y el aumento en la matrícula.

1.1.         Infraestructura y equipamiento:

  • Homologación de arancel real con el de referencia.
  • Eliminación de costos de egreso (independiente del semestre de cuando se egresa).
  • Eliminación de cobro de cuota básica.
  • Eliminación de cobro de estampillas para documentos universitarios.
  • Habilitar bibliotecas por facultad que contengan como mínimo la bibliografía básica o de alta demanda presentada en los Syllabus de cada asignatura acorde al número de estudiantes.
  • Ampliación y/o construcción de salas de clases en las facultades y/o departamentos, estas deben ser acordes a la cantidad de estudiantes y docentes que presenta cada facultad.
  • Construir y/o habilitar salas de estudio por facultad, con equipamiento adecuado acorde a la cantidad de estudiantes y docentes.
  • Construir y/o habilitar salas multiuso por facultad, con equipamiento adecuado que permita que los/as estudiantes puedan almorzar y recrearse.
  • Creación de protocolo único, a nivel universitario, para acceder a espacios solicitados por estudiantes, y que estos no dependan de la voluntad de los decanos.
  • No cobro por el uso de auditorios de la universidad.
  • Habilitar más espacios sanitarios en las facultades.
  • Inyección de recursos para mejorar espacios multiusos ya existentes en las facultades.
  • Adecuación de espacios para personas con movilidad reducida, a través de comunicación inclusiva e infraestructura.

1.2.         Bienestar estudiantil

  • Creación de reglamento de ayudantías a nivel de universidad, que fije requisitos de postulación, funciones que debe desarrollar y remuneración que se le otorgará a estudiantes. En la creación de este reglamento debe haber participación vinculante de estudiantes.
  • Reconocimiento y pago de los servicios prestados por los/as estudiantes a los laboratorios de investigación. El reconocimiento debe hacerse efectivo considerándolo como una asignatura complementaria a la malla curricular de la carrera.
  • Aumento en los recursos que entrega la DISE a cada Centro de Estudiante, Centros de Alumnos y Coordinadoras. Por cada 100 estudiantes o fracción, $200.000 anuales, reajustables al IPC, independiente de los recursos que entrega cada facultad a cada carrera.
  • Fotocopias e impresiones para los/as alumno/as de nuestra Universidad, específicamente 600 fotocopias y 400 impresiones por estudiante cada semestre.
  • Beca de mantención para estudiantes que la perdieron al acceder a la gratuidad.
  • Creación de sala cuna y jardín infantil para las/os estudiantes de la universidad que son madres y padres, y que estos sirvan como centro de práctica profesional y progresiva para las/os estudiantes de la facultad de educación.
  • Creación de comité de bienestar que regule situaciones de acoso sexual y laboral.
  • Inyección de recursos a las carreras de Arquitectura, Odontología, Pedagogía en Artes, Licenciatura en Artes y Educación Parvularia para fondo de materiales, monto que se debe definir a través de mesas de trabajo en conjunto y con participación vinculante de estudiantes.
  1.    Transparencia

Sobre la transparencia total, solicitamos el detalle de todos los gastos de la Corporación y la Universidad, concorde al rol público que manifiestan nuestras autoridades universitarias. Es por esto que planteamos los siguientes elementos:

Respecto a la dotación de personal de la Universidad:

  • Liquidación remuneración rector
  • Remuneración directivos superiores: Vicerrectores, decanos, secretario general, vicedecanos.
  • Personal de planta
  • Personal a contrata
  • Dotación de honorarios
  • Escala de sueldos

En relación al estado financiero de la universidad solicitamos el cambio de la empresa, debido a que PwC (PricewaterhouseCoopers) lleva 11 años realizando la auditoría. Por otro lado, solicitamos que se entregue la ejecución presupuestaria de la universidad, con un informe anual que contemple los siguientes ítems:

  • Ingresos: Ingresos de operación (venta de bienes y servicios, renta de inversiones, aranceles de matrícula), venta de activos (activos físicos, activos financieros), transferencias (del sector privado, de organismo del sector público y entidades públicas), endeudamiento (interno, externo, proveedores), financiamiento fiscal, otros ingresos.
  • Gastos: De operación (personal, compra de bienes y servicios, transferencias), de inversión (inversión real, inversión financiera), de amortización, otros gastos.

  • Este informe además debe contener las especificaciones respecto a la reinversión que realiza la universidad por estudiante a nivel de carrera, es decir cuáles son los montos que son inyectados a las facultades por estudiante en relación al arancel, así como la priorización de reinversión en infraestructura.

 Respecto a los vínculos institucionales, cada facultad debe transparentar los siguientes puntos:

  • Entidad sobre la que recae el derecho de participación.
  • Tipo de vínculo
  • Descripción o detalle del vínculo
  • Fecha de inicio
  • Fecha de término

  • En este punto también agregamos que no sólo sean aquellos proyectos aceptados por facultades sino también aquellos  que son presentados hacia la facultad.

  • Además, considerando el pago que cada estudiante realiza a la universidad por concepto de cuota básica y arancel, solicitamos un aumento del presupuesto que destina la Universidad a las distintas facultades, estableciendo como piso mínimo un homologable a la que tenga y reciba mayor aporte en términos porcentuales del ingreso por conceptos de arancel y matrícula de los estudiantes de la respectiva facultad, y que se transparenten los criterios de asignación de recursos a estas a nivel de universidad.
  • En relación a las cláusulas laborales, solicitamos que estas se transparenten al igual que las causales de despido de los y las profesores/as.
  • En ámbitos de facultad, solicitamos que se entreguen además de una cuenta pública, los detalles de las compras realizadas por estas.
  • También solicitamos transparentar las empresas que se encontrarán en el parque científico.

  • Finalmente se recalca que actualmente los presupuestos de la Universidad, su proyección anual y destinación, están siendo manejados por la corporación de la Universidad y no por instancias democráticas de participación, por lo que consideramos que este es un proceso transitorio, ya que posteriormente avanzaremos hacia la legitimación en la administración de los recursos.

  1. Democracia
  2. Democracia Triestamental:
  • Ante la propuesta de claustro solicitamos:

  1. a) La instancia de Claustro Universitario debe ser de carácter resolutivo, en todas sus atribuciones.
  2. b) Debe constar de ⅓ de participación por cada estamento entre quienes lo integran.
  3. c) Quien presida dicha instancia, debe ser un miembro electo de entre los o las claustrales.
  4. d) Respecto a la calendarización del claustro, es necesario que se establezcan fechas para el 2° semestre donde se lleve a cabo el proceso, desde informar a la comunidad universitaria hasta la ejecución de este mismo, lo cual no debe pasar de Octubre.
  5. e) Se debe agregar dentro de las funciones del claustro, elaborar y proponer modificaciones al presupuesto anual de la Universidad de Concepción, el cual debe contener todos los ítems, sin excepción.

  • Participación en consejos de facultad o directivo: contar con el mismo porcentaje de participación entre estamentos con derecho a voz y voto en dicha instancia, y que esto sea contemplado por un reglamento de universidad.
  • Existencias de garantías mínimas para la participación, donde no debe haber impedimento o sanción para ningún integrante de la comunidad universitaria, sea docente, funcionario o estudiante al formar parte o dar opinión en distintas instancias.
  • Elección democrática de las autoridades universitarias: Rector, Decanos y Jefes de Carrera, con participación de toda la comunidad educativa en forma equitativa, entiéndase por esto: estudiantes, funcionarios y docentes.
  • Las comisiones que determinan quienes se integren a la planta docente, deben ser constituida en forma paritaria por los estamentos, donde además deben contar con derecho a voz y voto, y los representantes estudiantiles serán escogidos/as por sus pares de cada carrera.

  • Rediseñar la evaluación docente, contando con participación estudiantil en dicho proceso, ya que actualmente no es una herramienta capaz de abordar los problemas que se dan en las distintas instancias educativas. Por lo demás, los resultados deben ser públicos y de libre acceso. La participación estudiantil en estas comisiones es imperante para tomar resoluciones que sancionen a los docentes con actitudes negligentes. Por último, la respuesta de dicha evaluación debe ser de carácter obligatorio para los y las estudiantes, siempre que exista la reformulación en conjunto de esta misma.
  • Solicitamos establecer un protocolo de revisión ante ingreso y desvinculaciones de académicos y trabajadores no académicos en la Universidad, donde tengamos participación vinculante y directa los y las estudiantes, con tal de evitar decisiones arbitrarias sin el debido proceso.
  • Respeto absoluto e irrestricto del horario protegido.
  • Eliminación del derecho a voz y voto de los profesores eméritos que no se encuentre ejerciendo labores académicas, en las elecciones de autoridades.
  • Respeto a las decisiones democráticas autónomas de estamentos, particularmente al momento de resolver como estudiantes la paralización de actividades, en dicho caso se debe terminar con prácticas que atenten contra ello y la organización, como sucede en dicha instancia y se continúa con la prestación de servicios externos de otras facultades o unidades que perjudican a estudiantes.

 

  1. Orientación del Conocimiento

Cuando hablamos de este punto, nos referimos a la reflexión generalizada que han realizado estudiantes del campus Concepción, donde se identifica un sesos en el sentido y orientación en la generación de conocimiento, comprendido esto como las líneas investigativas de docentes y estudiantes, salidas laborales potenciadas para las carreras, servicios otorgados por la universidad, etc., los cuales se encuentran estrechamente vinculados al desarrollo económico productivo de las empresas, en su mayoría privadas, y servicios públicos.

 Los análisis del por qué de esta situación, son profundos y los explicamos en el preámbulo, y antes esto, con el espíritu que caracteriza nuestra universidad, debemos dar un vuelco hacia una perspectiva crítica y creativa.

Reconocemos que este tipo de modelo económico no se cambiará desde la universidad, y como realidad vigente, no es posible re-direccionar absolutamente el sentido y orientación de la generación de conocimiento de manera restrictiva hacia quienes desean, por diversos motivos, continuar desarrollando aquella forma de trabajo en la comunidad universitaria. Por otro lado, destacamos, que no se trata de buscar una desvinculación absoluta ni inmediata del sector productivo y de servicios que responde al desarrollo del mercado, si no que criticamos el marcado interés en desarrollarse siguiendo la tendencia ya descrita, sin buscar una línea de trabajo vinculada a la comunidad local, su entorno de vida (medio de trabajo, esparcimiento, habitacional, identitario, etc.) y sus necesidades directas, inmediatas y aspiraciones concretas.

 No buscamos cooptar la libertad de investigación, sino que buscamos aportar a la comunidad universitaria y al desarrollo del quehacer de nuestra institución, con una perspectiva distinta, que no se ha trabajado lo suficiente y que busque abrir espacios para realizar funciones hacia nuestra comunidad.

 En los casos en que el estudiantado ha intentado vincularse con la comunidad de una manera bidireccional generando reciprocidad y beneficios mutuos, hemos dado cuenta de que la universidad no cuenta con los espacios, financiamiento, infraestructura y equipamiento disponible suficiente para realizar dichas tareas. Tampoo se ha podido responder siempre que la comunidad se acerca a la universidad en busca de un servicio.

 Sabemos que, por ejemplo, en países europeos, este tipo de visión se encuentra institucionalizada y funciona de manera regular y con buen financiamiento.

 Si la Universidad de Concepción “nace de” y “se debe” a su comunidad.

¿Por qué no existen mecanismos eficientes para desarrollar una real Universidad al servicio de las necesidades de su gente?

¿Cómo abrimos otros nichos laborales en que podamos desarrollarnos profesionalmente?

¿Cómo podemos institucionalizar una manera de vincularnos a la comunidad y retomar nuestra función en la sociedad?

En una búsqueda de aportar en aquella inquietud, es que planteamos las siguientes demandas a trabajar:

  • Debe existir participación con voz y voto equitativo de las y los estudiantes en los procesos de reformas de mallas curriculares: Las experiencias de carreras que, si han podido participar e incidir efectivamente en los procesos de reformulación de mallas curriculares, en algunos casos han sido bastante exitosas y han abierto la posibilidad de desarrollar sus disciplinas desde una amplitud que entrega mayor cantidad de herramientas a los compañeras y compañeros que egresarán a futuro. Sin embargo, las experiencias que no han sido fructíferas, ha sido por que no pudieron incidir en la programación de las asignaturas (Syllabus) y por lo tanto se destaca que este elemento es igual de importante que lo ya mencionado.

  • Facilidad en el acceso a los equipos técnicos especializados de la universidad, ya que, en la actualidad, para acceder a dichos equipos (entiéndase laboratorios, maquinarias especializadas y otros implementos) se necesitan muchos requisitos monetarios, facilidades con docentes, y otras trabas. Hay que generar un adecuado filtro de proyectos a desarrollar, y permitir la capacidad de proponer temas de parte del estudiantado ya que así podríamos orientar la utilización de dichos implementos al desarrollo de estudios orientados a la comunidad, sus problemáticas y necesidades. Al contar con mayor acceso a equipos, se podrían realizar memorias de título y tesis de pregrado con temas que no dependan exclusivamente de lo que estén desarrollando los docentes en sus proyectos, ni tampoco de lo que el sector productivo esté demandando.

  • Departamento de extensión: en cada facultad deberá existir un departamento de extensión, entendiendo que extensión implica un vínculo con la comunidad en un sentido más amplio que simplemente la divulgación y captación de gente para que ingrese a la universidad. La extensión sirve como mecanismo de desarrollo de vínculos estables con la comunidad, comprendiendo sus necesidades, dando a conocer temas de interés y resolviendo problemáticas e intereses.

 

Se tratará de un  espacio de trabajo compuesto por docentes y estudiantes (sin necesidad de excluir trabajadores no docentes), con participación directa y equitativa, el cual se encargue de gestionar efectivamente la vinculación de las distintas carreras con la comunidad.

Este Departamento debe estar validado y financiado por la institucionalidad universitaria,  deberá tener una persona encargada y remunerada que se encargue de dar un funcionamiento efectivo al espacio gestionando recursos al interior y exterior de la universidad, y establecer los vínculos con la comunidad local. Esta persona a cargo debe contar con las capacidades necesarias y especializadas para desempeñar correctamente su trabajo.

De esta manera, este departamento tendría una gran operatividad dado que estará conformado por una diversidad de personas, y contará con mayores capacidades de gestión al contar con mayores recursos. Este tipo de trabajo, potencialmente puede permitir el desarrollo de prácticas profesionales e investigaciones de título.

  • Para estas propuestas es importante que se estudie y trabaje un sistema de financiamiento al cual el estudiantado pueda postular, cuyos fondos provengan de los presupuestos de la UdeC, y/o sean gestionados por nuestras autoridades.

  • En cuanto a interculturalidad: se reconoce que el rescate de la cultura mapuche, la cual, en toda en su amplitud, ha sido dejada de lado por nuestra casa de estudios.

En este sentido se propone:

La enseñanza del mapudungun a los y las estudiantes a través de asignaturas electivas establecidas por niveles acorde a la matrícula de las carreras.

Enseñanza de los deportes mapuche en el campus.

Implementación en espacios educativos de señalización en mapudungun.

Comunicación y Reconocimiento de grupos mapuche en la universidad en lo administrativo y académico.

III. Educación No Sexista

En nuestro país la educación no puede ser considerada como un derecho para las personas, puesto que además de la discriminación socioeconómica existente, se adhieren otras formas de sesgos históricos que perjudican el ingreso y formación de las/os estudiantes. En este caso destacaremos el sexismo existente a lo largo de nuestra formación tanto formal (instituciones educativas) como no formal (familia, iglesia, etc), que no sólo afecta a mujeres, sino que también a hombres y a la disidencia sexual. Es por ello que es necesario un cambio estructural en nuestra concepción de sociedad, en donde todos/as nos veamos integrados/as mediante una formación no sexista.

La educación no sexista es uno de los pilares del movimiento estudiantil que nace como respuesta a la alianza existente del sistema patriarcal y neoliberal imperantes en nuestro sistema educativo. Propone, por lo tanto, una formación que respete a todas las personas sin hacer distensión por su sexo o género.

Comprendemos el patriarcado como un sistema económico, social, político y cultural que se encuentra arraigado en nuestra sociedad desde antaño y que se sumerge en cada uno/a de sus individuos/as e instituciones, por lo que no es de extrañar que en nuestra formación educacional nos veamos inmersos/as en expresiones y sesgos sexistas.

Toda esta concepción comienza desde nuestro nacimiento, donde la educación no formal entregada por la familia, la iglesia y los medios de comunicación cumple un rol preponderante en nuestro aprendizaje del lenguaje y roles de género, los cuales se conciben al mismo tiempo, incluso antes de tener una experiencia anatómica de nuestro sexo.

Con toda esta carga otorgada por el Currículo Explícito y el Currículo Oculto de Género enfrentamos nuestra vida universitaria, la cual no es sino la continuación y consagración del rol de género que se nos estableció desde pequeños/as.

El sexismo en nuestra casa de estudios es una realidad, abarcando desde el conocimiento hasta nuestras relaciones a diario. Si analizamos los cargos administrativos, de 20 facultades 18 están dirigidas por hombres y la realidad a nivel de jefes de carrera no varía mucho. Esta es una de las expresiones en donde la mujer sigue en una posición relegada y excluida del poder y ámbito público, lo cual es impuesto  y mantenido por diversos docentes, como es el caso del Sr. Hector Alarcón Manzano, el cual fue denunciado por violencia machista hacia sus estudiantes y dichos discriminatorios como “el certamen es más fácil que pegarle a una mujer”, a pesar de que las/os estudiantes denunciaron la situación, sumándose incluso ex alumnos/as, los procesos realizados fueron defectuosos lo que llevó a que el aludido nunca fue desvinculado, en efecto aún se encuentra trabajando dentro de nuestro espacio universitario.

A nivel de facultad también se presentan situaciones de discriminación, por ejemplo en el caso de  odontología, donde existe diferencia en el traje clínico entre mujeres y hombre, o en medicina donde docentes no dejan participar mujeres en trabajos de investigación. Estos ejemplos son diversos y abundantes, nos ayudan a clarificar y cuantificar el daño que ha hecho este tipo de educación en nuestros/as estudiantes y trabajadores/as. Ante este diagnóstico consideramos pertinente hacer la reflexión junto a todos los estamos de la comunidad universitaria que nos permita avanzar en la erradicación del sexismo en nuestra educación, para lo cual proponemos:

  • Emplazamiento a rectoría para que se pronuncie públicamente ante la violencia machista que se vive al interior de la Universidad de Concepción.
  • Creación de comités de género y disidencia sexual en facultades, generado de manera triestamental.
  • Creación de protocolo para el respeto y reconocimiento de las identidades de género, generado de manera triestamental.
  • Creación de protocolo en contra de la violencia machista, que resguarde la integridad de personas discriminadas al interior de la universidad, generado de manera triestamental.
  • Creación de manuales de convivencias contra el acoso sexual, de manera triestamental.
  • Reformulación de mallas curriculares, estas deben integrar asignaturas de género en cada carrera.
  • Capacitación a todos/as los/as trabajadores/as de la universidad sobre educación no sexista.
  • Incluir un ítem para evaluar este tipo de discriminación en la evaluación docente.
  • Creación de un Programa de Educación Sexual que sea impartido por el Servicio de Salud de la DISE.
  • Fuero paternal/maternal.
  • Habilitar baños unisex en las facultades.

Fuerzas Especiales

  • La Rectoría de nuestra Universidad debe tomar una posición pública frente al ingreso
    Nelson-Gutierrez-y-Edgardo-Enriquez-FEC
    Rector Edgardo Enríquez marchando en conjunto a las y los estudiantes luego de que FFEE entraran al Campus en 1971

    de FFEE al campus y utilizar todos los mecanismos para impedir que esta situación se siga suscitando.

  • Validación de la vocalía de DDHH y a sus integrantes como tales, debido a la vulneración y amenazas que han recibido por parte de FFEE. Que la Universidad vele por el respeto de la misma y por aumentar sus atribuciones.
  • Transparentar los daños económicos y gastos que generan los destrozos de FFEE en el campus.
  • Instalación de pilares en las entradas de la Universidad para evitar el ingreso de vehículos policiales: carro lanza-aguas, buses, entre otros.

Antecedentes finales para respuesta

El presente documento ha sido entregado al mediodía del viernes 8 de julio del 2016 por parte del estamento estudiantil, ante lo cual se requiere una respuesta para el día martes 12 del mismo mes a su órgano de representación, la federación de estudiantes.

Revisa acá el mismo petitorio en Issuu

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